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CANTÓN 07 DE LA PROVINCIA DE ALAJUELA

 

POSICIÓN GEOGRÁFICA



Las coordenadas geográficas medias del cantón de Palmares están dadas por 10°02'54" altitud norte y 84°26'28" longitud oeste.

La anchura máxima es de nueve kilómetros, en dirección norte a sur, desde unos 1.200 metros al noreste del cerro San Isidro hasta unos 300 metros al sureste del cerro Lorito, en los montes del Aguacate.

BREVE RESEÑA HISTÓRICA

En la época precolombina el territorio que actualmente corresponde al cantón de Palmares estuvo habitado por indígenas del llamado Reino Huetar de Occidente, que en los inicios de la conquista fue dominio del cacique Garavito. Testimonio de ese hecho son los objetos de piedra y cerámica encontrados principalmente en las actuales villas Zaragoza y Esquipulas, así como en los vestigios de un camino indígena que atravesaba la región de oeste a este, la que posiblemente era la principal vía de comunicación de los aborígenes del interior con los de las costas.

La colonización de la región que años después dio origen a los cantones de San Ramón y Palmares tomó fuerza a partir de la década de 1830.

Un hecho significativo para la historia palmareña sucedió a mediados del siglo XIX, cuando el gobierno concedió a José María Alfaro Zamora cuatro mil hectáreas de terreno en los Palmares, como pago por una deuda que no podía cancelarle en efectivo. Como este señor quería recuperar el dinero, vendió las propiedades a un peso cada manzana. Ello hizo que muchos alajuelenses y heredianos se decidieran a migrar hacia este sitio de colonización y compraran un terreno en donde establecerse.

La región ofrecía a los pioneros, ricos suelos capaces de brindar una buena producción agrícola en medio de una exuberante y asombrosa vegetación, así como la abundancia de agua, una regular topografía del terreno, pastos naturales y un magnífico clima.

Entre los primeros pobladores estuvo Pedro Solís Rojas. Se cuenta que él se aventuró por las riveras del Río Grande hasta el sitio, debido a que no existía ninguna vía de comunicación.

Los campesinos llegaban a pie, machete en mano y junto a sus familias se dedicaban a sembrar hortalizas, legumbres, maíz, frijoles y practicar la cacería. La conclusión del camino de carretas en 1846 y la expansión paulatina del cultivo del café no hicieron más que aumentar los denuncios y acelerar el poblamiento de la zona.

Tras Pedro Solís se animaron algunos familiares y otras personas que colonizaron los lugares vecinos.

Algunos de los fundadores de este lugar son: Lucas Elizondo, Cecilio Rodríguez, Simón Ruiz, Manuel Quesada, Julián Rodríguez, Pío Villalobos, Sebastián Barboza, Pedro Vargas, José Vargas, Rafael Vargas, Remigio Rojas, Gabriel Fernández, Francisco Javier Fernández, Vicente Paniagua, Camilo Rojas, Manuel Rodríguez, Antonio Rodríguez, Ventura Vásquez, Ramón Rodríguez, José María Rodríguez, Gil Rodríguez, Joaquín Rodríguez, Cayetano Rodríguez, Florencio Elizondo, José García, Juan de Jesús Rodríguez, Cleto Blanco, Juan Sibaja y Gaspar Fernández. Entre las mujeres: Carmen  de Solís, Jerana de Rodríguez, Brígida de Elizondo, María de Rojas, Josefa de Rojas, Libertad Vargas, Ramona Paniagua, Ramona Rojas, María Mercedes de Vásquez, Julia de Rodríguez, Nicolasa de Rodríguez, Jerónima de Rodríguez, Rita de Rodríguez, Dolores de García, Catalina de Zeledón, Clara de Elizondo, Yanuaria de Rodríguez, Rafaela de Rodríguez, Ramona de Rodríguez, Felipa de Rodríguez, María de Vargas, Rafaela de Quesada y Jerónima de Blanco.

La ocupación del suelo en la zona de Palmares se conoció inicialmente como Barrio Mercedes y las viviendas eran construidas con madera redonda, rajada en astillas o simples ranchos pajizos, con techos cubiertos con palma real y piso de tierra. Entre las mayores dificultades de esta primera etapa estuvo la falta de puentes y caminos para comunicarse con los pueblos del interior, teniendo que viajar por entre los bosques, y obligados a atravesar ríos caudalosos como el Colorado, el Río Grande y el Cacao.

En 1834 don José María Alfaro y don Pedro Solís realizaron el primer denuncio de tierras en la zona. Posteriormente, en 1835 y 1836, llegaron otros colonizadores, entre los cuales estaban los señores Simón Ruiz, Lucas Elizondo, Manuel de Jesús y Cecilio Rodríguez, Pedro Vargas, Pío Villalobos y Buenaventura Vázquez.

La primera ermita fue de adobe con techo de teja de barro, construida en 1858, en un terreno que donó don Lucas Elizondo. Durante el episcopado de monseñor don Anselmo Llorente y Lafuente, primer obispo de Costa Rica en el año de 1866, se erigió la parroquia con advocación a San Anselmo. La construcción de la iglesia actual se inició en 1893 y se concluyó en 1914; obra de piedra labrada, con armadura y techo, se dedicó a nuestra señora de las Mercedes, actualmente es sufragánea de la diócesis de Alajuela de la provincia eclesiástica de Costa Rica.

La primera escuela se estableció en 1861, en una casa particular, propiedad de don Ventura Vázquez; dos años después se construyó una escuela pública, donde hoy está el mercado. Durante el primer gobierno de don Jesús Jiménez Zamora en l957 se bautizó con el nombre de escuela Manuel Bernardo Gómez. El liceo de Palmares, inició sus actividades docentes en marzo de 1958, en la primera administración de don José Figueres Ferrer.                                  

El café se comenzó a sembrar por el año de 1870; debido a que el gobierno dejó en libertad de cultivar el tabaco en 1895, al año siguiente se sembraron en el lugar las primeras matas de este producto agrícola.     

El primer alumbrado público de Palmares fue de faroles, colocados en 1878. El alumbrado eléctrico con bombillos se instaló en 1913, en el primer gobierno de don Ricardo Jiménez Oreamuno.                                         

En 1888 se llevó a cabo la primera sesión del Concejo de Palmares integrado por los regidores propietarios, señores Pablo Rojas, presidente, Ricardo Fernández, vicepresidente, y Manuel Vargas, fiscal. La cañería se inauguró en 1896, en la primera administración de don Rafael Iglesias Castro. En la administración de don Bernardo Soto Alfaro, el 20 de noviembre de 1888, en decreto ejecutivo No. 18, se le otorgó el título de Villa a la población del centro. Posteriormente, el 24 de   julio de 1918, en el gobierno de don Federico Tinoco Granados, se promulgó la Ley No. 28, que le confirió a la villa, la categoría de Ciudad. 

El origen del nombre del cantón se remonta al paraje que se denominó el valle de los Palmares, debido a la abundancia de palmera real en el lugar, que al convertirse en distrito de Alajuela se le conoció como Palmares y al constituirse en cantón conservó ese topónimo.

GEOLOGÍA, GEOMORFOLOGÍA Y SUELOS 

Geológico de la zona de Palmares está constituido por materiales de los períodos Terciario y Cuaternario. Esta zona fue en tiempos geológicos un gran lago, que se formó a fines del Plioceno o a principio del Pleistoceno como parte de una fuerte actividad volcánica del Macizo Central. Cuando una colada de lava proveniente del Volcán Poás cerró dicho valle colector y propició la acumulación de gran cantidad de agua dentro del valle truncado, originó un lago de gran extensión que abarcaba miles de hectáreas.

El total de la superficie de Palmares corresponde a una zona de mineralización aurífera con sulfuros de hierro, zinc y cobre, la cual pertenece al Distrito Minero del Aguacate, con minas de explotación de oro y caolín.


SITUACIÓN Y LÍMITES

El cantón de Palmares se localiza en las siguientes coordenadas geográficas: 10°02’54” latitud norte y 84°26’28” longitud oeste. Limita con los cantones de San Ramón, Naranjo y Atenas. Se encuentra rodeado por los cerros Espíritu Santo y las estribaciones de  los Montes del Aguacate: Cerros de Pata de Gallo, Berlín, La Cruz, La Tinajita, La Cima y la Piedra de San Isidro.


CLIMA E HIDROGRAFÍA Clima oscila entre los 13 y los 29 grados centígrados y la altitud va de los 900 a los 1400 metros sobre el nivel del mar. Presenta una estación seca de diciembre a abril y una lluviosa de mayo a noviembre.

El clima de Palmares es templado cálido propio de una zona tropical lluviosa de sabana y posee un bosque húmedo del tipo premontano.

El principal colector de aguas es el Río Grande que viene desde San Ramón y Naranjo. En Palmares son tributarios de él las quebradas Fierro, Azul, Mora, Granja, El Peine, Tres Puentes, El Calabazo y Vázquez.

LA CREACIÓN DEL CANTÓN DE PALMARES

En 1856 San Ramón fue elevado al rango de Cantón y bajo su jurisdicción quedaron tres barrios: San Juan, San Isidro y Mercedes (Palmares). A pesar de que Mercedes formaba parte del cantón de San Ramón, las diferencias regionales tendieron a acentuarse con el paso del tiempo. Con el tiempo se fue consolidando una identidad comunal propia.

Esta situación dio pie a que en la década de 1880, los pobladores del Barrio de las Mercedes redactaran un documento al Congreso de la República, en el cual solicitaban la concesión del título de cantón para la comunidad. Al momento de esta solicitud, Palmares estaba rodeado por tres recién formados caseríos llamados: Esquipulas, Zaragoza y Buenos Aires. Gracias a esta solicitud se crearon en la comunidad una Alcaldía, la Oficina de Telégrafos, la Administración de Correos, el Registro Civil y la Agencia de Policía.

El cantonato fue otorgado por ley número 68 del 30 de julio de 1888, como cantón sétimo de la provincia de Alajuela.

El origen del nombre del cantón se remonta al paraje que se denomina Valle de los Palmares - debido a la abundancia de palmera real – que al convertirse en distrito de Alajuela se conoció como Palmares y al constituirse en cantón conservó ese topónimo.

LA ACTIVIDAD COMERCIAL

Las transacciones comerciales en Palmares se llevaron a cabo en la plaza principal hasta el año 1895. Después de esta fecha la municipalidad habilitó otro lugar, localizado  frente a la esquina suroeste del actual parque.

En los inicios de la villa, los colonos llevaban su producción agrícola consistente en cacao, tabaco y legumbres a los mercados de San José, Alajuela, Heredia y pueblos vecinos. Esto podía tardar días, hasta semanas.

En el año 1885 abrió sus puertas un negocio en la comunidad: la Compañía Cafetalera, formada por Marciano Céspedes, Ramón Rojas, Santos Sancho, Sixto Rodríguez y José Ruiz. Allí se vendían artículos de tienda, pulpería y ferretería. En 1893 se creó una especie de cooperativa en la cual se vendían productos de primera necesidad. Su nombre era en un inicio Tienda Gregoriana. Luego pasó a llamarse Tienda Santa Eduviges y más tarde Tienda Saraguez.

El 2 de octubre de 1911, la municipalidad estableció un censo tributario para el pago de patentes en todo el cantón y fijó dos categorías para el cobro de impuestos con base en la calidad y variedad de las tiendas y pulperías.

En 1933, el inmueble de madera de dos plantas que funcionaba como mercado, estaba en mal estado. Por ello el municipio decidió buscar la ayuda estatal para construir un nuevo edificio. Así en 1945, el diputado Romano Orlich presentó al Congreso un proyecto para gravar con un colón cada fanega de café y quintal de tabaco que se produjera en Palmares, y de este modo establecer una renta que permitiera acceder a un crédito bancario para la construcción del nuevo edificio, el cual fue construido en ladrillo durante la década de 1950.

DISTRITOS

Con una superficie de apenas 38.06 kilómetros cuadrados, el cantón cuenta con siete distritos, a los que encabeza Palmares con 1.09 kilómetros cuadrados de extensión.

Zaragoza, Buenos Aires, Santiago, Candelaria, Esquipulas y Granja constituyen las otras divisiones internas de la geografía palmareña, que en sus inicios como cantón era un tanto diferente.

Dentro de lo último se puede citar el caso de Candelaria y Santiago, que pertenecían a Atenas y que mediante el Decreto Número 12 del 19 de abril de 1911 pasaron al cantón.

Desde principios de este siglo los habitantes de Candelaria y Santiago expresaron a la Municipalidad palmareña el deseo de anexarse a este cantón, pero la voluntad de aquellos que por entonces eran vecinos de Atenas y efectuaban toda su actividad comercial, religiosa y de otra índole en Palmares, no encontró mucho entusiasmo en el gobierno local a cuya jurisdicción querían pertenecer.

Pese a todo, incluyendo algunos alegatos negativos por parte de Atenas, los dirigentes comunales palmareños variaron un tanto su posición y decidieron que si el Congreso aprobaba la anexión recibirían a los distritos de Candelaria y Santiago con todo gusto, haciendo la salvedad que tal cosa el anhelo de los residentes en esos lugares y no de una decisión palmareña.

Las cosas llegaron al punto que la Municipalidad de Palmares acordó pagar los gastos de la fiesta de la anexión de los distritos mencionados, para lo cual el 21 de diciembre de 1910 se aprobó la suma de 79.35 colones.

Hoy la voluntad de los residentes de aquellos lugares a principios de siglo proporcionan a Palmares un aporte valioso tanto en riqueza humana como agrícola.

Granja es el más reciente y su constitución data del 14 de diciembre de 1964, cuando se emitió el Decreto Número 3468 que le puso su nueva condición de distrito sétimo del cantón.

EL CULTIVO DEL TABACO

Mediados del siglo XIX la región de Palmares se presentaba como una zona muy alejada del Valle Central, esto debido al difícil acceso al lugar y a la comunicación inexistente en aquella época. Esta situación hizo que fuera fácil que se desarrollaran siembras clandestinas de tabaco al quedar fuera de los controles oficiales del gobierno, el cual enviaba periódicamente al resguardo oficial para detectar y destruir las plantaciones. En aquellos años de la colonia el tabaco era un monopolio estatal y el gobierno manejaba su compra y venta. En 1896 siendo Presidente de la República Rafael Iglesias Castro, se eliminó el monopolio sobre el cultivo del tabaco y a partir de este momento se populariza en mayor medida su cultivo en Palmares, hasta el punto que se llega a considerar la zona más tabacalera del país.

Con el paso del tiempo este cultivo se extendió a los cantones vecinos de San Ramón, Naranjo y Atenas, pero el liderazgo organizativo lo asumieron los palmareños. Para los tabacaleros palmareños el cultivo se convirtió en una forma de supervivencia muy importante en la cual participaba toda la familia.

En 1910 se estableció en nuestro país la Republic Tobacco Co.  Cuatro años después la compañía intentó cultivar grandes cantidades de tabaco en Palmares, pero resultó un fracaso. De este modo, la Republic Tobacco Co. empezó a comprarlo a los pequeños productores y montaron una bodega al costado norte de la iglesia, en el sitio donde hoy se ubica el Club de Amigos Palmareños.

Pese al auge den la producción tabacalera, existían serias dificultades para su comercialización ya que la misma estaba en manos del monopolio impuesto por la Republic Tobacco Co. que como compañía manufacturera se aprovechaba de las malas condiciones económicas del productor para ofrecerles precios insignificantes por el producto.

Debido a esta situación, en 1936, el Presidente de la República León Cortés Castro apoyó la creación de la Tabacalera Costarricense S.A., como alternativa al monopolio de la Republic Tobacco Co.; pero pronto ambas empresas llegaron a acuerdos para fijar los precios de compra del tabaco, lo cual provocó grandes injusticias para el productor. Pese a esto, el tabaco continuó siendo el cultivo básico de la región hasta 1950 y en 1995 el único productor que quedaba en Palmares era Benito Castro.

EL CULTIVO DEL CAFÉ

El cultivo de café realizado por los inmigrantes en sus parcelas tomó fuerza sobre todo a partir de la década de 1870.

Ya para 1907 existían en Palmares cuatro beneficios de café: uno en Zaragoza de Palmares perteneciente a José Orlich Zich, el de Bernardino Solís, en Esquipulas; el de José Manuel Rodríguez, en Buenos Aires y el de Ramón Vicente González, en La Granja. Sin embargo, estos beneficios eran pequeños y carecían de maquinaria adecuada para procesar cantidades importantes de café.

En 1957 los caficultores se organizaron y crearon la Asociación Cafetalera Palmareña, mediante la incorporación de medio centenar de productores. La recién creada asociación sufrió conflictos internos cuando se acordó imponer una cuota de 0.25 céntimos por cada cajuela producida, para recoger los fondos necesarios para su funcionamiento. Esto hizo que se retiraran la mayoría de sus asociados, quedando solo con ocho miembros. A pesar de todo, este pequeño grupo decidió dar la batalla. Gracias a su esfuerzo y empeño lograron celebrar, el 21 de enero de 1962, una Asamblea Constitutiva a la que asistieron ochenta y una personas quienes con un capital de 200.000 colones fundaron la Cooperativa de Caficultores de Palmares.

Una de las primeras gestiones de la cooperativa fue ampliar la capacidad de beneficiado. El nombre con el que se dio a conocer el café de la cooperativa fue el de “El Príncipe”, nombre dado por el entonces gerente Fernando Estrada Fernández.

Hoy en día, la cooperativa es quizás la  empresa más próspera de la comunidad y cuenta con una serie de negocios colaterales que le dan mayor solvencia económica, tales como el supermercado y el almacén de materiales para la construcción.

LA COOPERATIVA DE CAÑA INDIA

En 1960 la caña india empezó a cultivarse en Palmares y su impulso obedeció a las perspectivas comerciales, que como planta ornamental presentaba. En 1982 se fundó la Cooperativa de Caña India con ciento setenta productores y catorce años después contaba con ochocientos veinticinco asociados, en todo el país.

Las exportaciones de caña india se realizan principalmente a Japón y Hawai. En Palmares, la planta industrializadora se encuentra en Zaragoza; allí el personal que trabaja está formado en su mayoría por mujeres.

LA IGLESIA

La primera ermita que se construyó fue de adobes con techo de teja en 1858, en una manzana donada por Lucas Elizondo.

Durante el episcopado de monseñor Anselmo Llorente y Lafuente, en 1866, los vecinos de Palmares fueron a solicitarle un sacerdote para la ermita que habían construido, pero el prelado les manifestó que no tenía a quien enviarles. Sin embargo, los palmareños, muy astutos le dijeron que la ermita estaba dedicada a San Anselmo y como este era el nombre de monseñor, les envió un sacerdote.

Así, el primer sacerdote que tuvo Palmares fue José Rafael Soto.

El 1 de julio de 1894 se inició la construcción del actual templo y su edificación duró 35 años. Esta es la mejor iglesia trabajada en piedra después de la Basílica de Cartago. Está construida en un estilo clásico y fue levantada gracias a la colaboración de la comunidad y el empeño del padre Esteban Echeverri Pupo.

Las mujeres palmareñas tallaron las figuras que están en el templo en piedra y hasta los niños dieron su aporte.

Las campanas de la iglesia fueron adquiridas el 3 de diciembre de 1899 y cuando las llevaban de camino a Palmares se quebraron. Debido a esto debieron fundirlas y hacerlas de nuevo en el propio parque del cantón.

La labor fue realizada gracias al trabajo de unos artesanos españoles que llegaron a Palmares.

Esta iglesia fue dedicada a Nuestra Señora de las Mercedes y actualmente forma parte de la Diócesis de Alajuela de la provincia eclesiástica de Costa Rica.

EL PARQUE

Con el fin de tener un lugar donde los niños y jóvenes palmareños pudieran jugar, don Juan de la Cruz Vargas le compró a Lucas Elizondo una manzana de terreno frente a la iglesia, en 50 pesos para hacer una plaza. Esto ocurrió entre 1867 y 1868.

La plaza como en toda comunidad, pasó a ser el lugar central de la población y el sitio en que se llevaban a cabo las actividades más importantes, entre ellas las fiestas y el mercado para la venta de toda clase de productos.

En enero de 1895 el ayuntamiento autorizó al Jefe Político para que se instalaran unas bancas en la plaza y se prohibiera la entrada de carretas y el amarrar animales en los árboles de la misma. Un mes después se toma la decisión de que para mejorar el ornato de la población se quite el mercado y  se traslade al sur de la Plaza Principal, donde se habilitó un espacio de media manzana de terreno con ese objeto.

En 1911, se jugó por primera vez un partido de fútbol en la plaza frente a la iglesia. Anteriormente se jugaba fútbol en potreros porque no había un terreno dedicado a la recreación.

En 1925 la plaza se convirtió en un parque y los que jugaban fútbol en este lugar, tuvieron que comenzar a buscar un nuevo pedazo de terreno para hacer una cancha.

El parque de Palmares comenzó a ser sembrado de palmeras y de higuerones por Simón Ruiz, quien dedicó gran parte de su vida al parque.

Posteriormente la Municipalidad le dio el apoyo necesario a don Simón para que continuara la labor emprendida como una iniciativa personal.

Hace unas décadas el parque de Palmares fue dedicado a este humilde hombre que le dio los mejores años de su vida a hacer un hermoso parque; por esta razón lleva el nombre de “Simón Ruiz”.

EL ALUMBRADO PÚBLICO

El primer alumbrado público de Palmares fue por medio de faroles, y lo estableció el señor Calixto Pacheco en 1878 cuando colocó por su cuenta un faro en la esquina oeste de la plaza (frente a su casa de habitación); sosteniendo él mismo el gasto del canfín. Poco después, la municipalidad instaló algunos faros de parafina en las inmediaciones de la plaza pública. El 15 de diciembre de 1894, los faroles fueron sustituidos por los de canfín y se creó una plaza de sereno, que tenía a su cargo encender y apagar los faroles, así como velar el sueño de los palmareños.

Con el paso del tiempo, en los mismos hogares comenzaron a instalarse las “canfineras”.

El sistema de alumbrado con lámparas de canfín fue sustituido en 1908 por el de gasolina el cual funcionó hasta 1913, fecha en que se inauguró el alumbrado eléctrico. Por otro lado, el servicio de alumbrado eléctrico para las viviendas fue muy lento, debido a su alto costo y la gran pobreza de la comunidad.

Finalmente en la década de 1970, el alumbrado público es reemplazado por otro más moderno y que funciona a base de mercurio.

LA CAÑERÍA

Antes del establecimiento de la cañería, los habitantes de la comunidad de Palmares tuvieron que recurrir a los ríos o a la creación de pozos en sus casas, para poder bañarse y resolver las necesidades más importantes del valioso líquido.

En 1893 se construyó, desde La Granja, la primera atarjea para surtir el agua indispensable para los pobladores del centro de Palmares, por medio de una acequia a cielo abierto.

En lo que respecta a la instalación de pajas de agua a domicilio, esta comodidad solamente estuvo al alcance de las familias más pudientes de la comunidad. La gran mayoría de la población, en cambio, estaba obligada a recoger el agua de la pila, que se construyó en la plaza principal, para dicho efecto.

El 8 de marzo de 1980 el Presidente de la República Rodrigo Carazo Odio (1978- 1982), inauguró un nuevo acueducto en la ciudad de Palmares y en su discurso señaló que este proyecto por la magnitud y costo podía catalogarse como el segundo acueducto en importancia después del ejecutado en el área metropolitana de San José.

CALLES Y PUENTES

A medida que iba en aumento la población de la parte occidental del Valle Central, los colonizadores se vieron en la necesidad de abrir las trochas que comunicaran los caseríos en formación (San Ramón, Palmares, Naranjo y Atenas). Estos caminos iniciales eran simples veredas que atravesaban la montaña y que en su mayoría estaban en mal estado, sobre todo en la época lluviosa.

A inicios del siglo XX  la única vía de comunicación de Palmares con la capital, era el “camino carretero”. Este era una angosta ruta de tierra que llevaba hasta Atenas, donde se tomaba el tren.

Por medio del camino de carretas se podía llevar el café hasta el puerto de Puntarenas, con el objetivo de exportarlo.

La apertura de los cuadrantes en el pueblo de Palmares se debió al empeño del curo Esteban  Echeverri, quien logró que algunos vecinos donaran tierra para la delimitación de los cuadrantes y la apertura de las calles centrales.

En la década de 1920 las calles de los principales cuadrantes poseían piedra del tipo laja, mientras que las restantes eran de barro y se transitaba a caballo o carreta. Las aceras eran angostas, con desnivel en relación con la calle y de tierra apisonada.

El 20 de agosto de 1938 se inauguró el nuevo puente sobre el Río Grande, y Palmares quedó unido a San José por una carretera provista de carpeta asfáltica.

Las principales calles de Palmares comenzaron a ser asfaltadas hasta bien entrados los años cuarenta. Veinte años después se comenzaron a asfaltar el resto de los distritos.

En 1973 se terminó la pista actual que une al Valle Central con Puntarenas y a la anterior carretera quedó relegada a un segundo plano, como camino vecinal.

De 1894 a 1900 el ayuntamiento palmareño se dio a la tarea de reparar y construir puentes, tal como el de la quebrada de Rojas camino a Atenas. En la primera década del siglo XX continuaron las obras de construcción y reparación de puentes, como el de los Abarca.

EL CEMENTERIO

En los inicios de la colonización  de Palmares no había un sitio destinado a cementerio, porque tampoco había ermita. Los fallecidos eran trasladados hasta Sarchí.

Esta situación cambió cuando el 7 de noviembre de 1866, el obispo Anselmo Llorente y Lafuente, autorizó la edificación de una ermita y ordenó abrir un cementerio en las inmediaciones de la misma. El cura Rafael de Jesús Soto se dio a la tarea de conseguir un terreno adecuado para establecer el cementerio. La propiedad escogida pertenecía a Ramona Bárbara y fue comprada el 6 de junio de 1867, por la suma de 25.50 pesos. Catorce años después, se compraron las propiedades aledañas para agrandar el cementerio.

LA RECOLECCIÓN DE BASURA

Es en el año 1908 cuando la municipalidad se preocupa por primera vez por la recolección de la basura y se construye un carretillo para tal fin. Sin embargo en las Actas Municipales de Palmares se consigna que el 22 de enero de 1940 el ayuntamiento decidió establecer en forma permanente, un servicio de recolección de basuras en el centro de la ciudad. Para tal efecto se acordó comprarle a Eloy Lobo, un carretón y un caballo de tiro con arneses, por la suma de 315 colones y se nombró a José Montero como el funcionario encargado de esta labor.

LAS FIESTAS

En 1897 en Palmares ya existía la oposición de los vecinos porque las fiestas se realizasen en la plaza, pues ellos consideraban que la misma debería tener un uso de parque y que las fiestas en una u otra forma podían dañar los árboles y otros arbustos que se habían sembrado con intención estética. Esto hizo que las fiestas se llevasen a cabo  al costado sur de la plaza, en la esquina que ocupó el primer mercado.

Las fiestas poseían una marcada significación religiosa, ya que se llevaban a cabo el 24 de setiembre de cada año en honor de la Virgen de las Mercedes, patrona de Palmares, y contaban con mascaradas, juego de pólvora, bruja, lotería y bailes sociales.

En años posteriores las fiestas también se realizaron en el potrero de Ramón Céspedes y a principios de la década de 1920, en el terreno en donde más tarde se construiría el estadio. Luego vendrían años sin que se realizaran las fiestas.

En los años cuarenta el padre Ramón Junoy estableció la tradición de los turnos o ferias de las carretas con bendición de animales.

La década de 1970 marcó el reinicio de las fiestas cívicas, primero en el campo de deportes contiguo a  la piscina y luego en la Urbanización Victoria.

En 1986 Macedonio Solórzano, regaló un terreno para la construcción de estructuras fijas para los festejos 1986-1987. Las obras incluyeron un redondel de toros con capacidad para dos mil ochocientas personas y un salón multiusos de mil metros cuadrados.

LA FILARMONÍA

La filarmonía de Palmares fue creada en 1896 por Ezequiel Estrada, Pedro Álvarez y Miguel Vargas. Como institución musical, la filarmonía sobrevivió hasta la década de 1950.

EL ORFEÓN

En 1935 se formó el coro de la iglesia que fue conocido como Orfeón Palmareño. Este grupo se proyectó incluso fuera de la comunidad, llegándose a presentar en el Colegio de Señoritas y en el Teatro Nacional.

EL CINE

El primer cine en Palmares comenzó a funcionar a principios de 1930. La sala de cine pertenecía a Ventura Méndez y se ubicaba cincuenta metros al sur de la esquina suroeste del parque; en ella se proyectaban únicamente películas mudas.

EL ESTADIO Y LA PISCINA

El primer equipo de fútbol que se formó en la comunidad se llamó La Tribuna y para competir con otros equipos de comunidades vecinas se trasladaban a caballo.

El 21 de setiembre de 1925, la municipalidad le compró a José Ruiz Elizondo un terreno para establecer una plaza de deportes permanente. Posteriormente esta plaza recibió el nombre de Jorge Solís como un homenaje a uno de los futbolistas más destacados que han surgido en la comunidad y quien jugó con el Deportivo Barrantes FC., con San Ramón y Alajuela, así como en México con los equipos de Toluca, América y el Irapuato.

En la década de 1960 se cerró la plaza con block para convertirla en todo un estadio. La gradería de madera se cambió por una de concreto, con camerinos y cancha ampliada.

En 1975, Palmares fue la cuna de los Primeros Juegos Deportivos Nacionales. Para tal fin la municipalidad adquirió los terrenos para levantar un complejo deportivo que incluyó: piscina, campo de fútbol, pista atlética, canchas para baloncesto, voleibol, fútbol salón y tenis.

SITIOS DE INTERÉS TURÍSTICO

El pueblo de Palmares es uno de los más auténticamente costarricenses; y para el visitante resultará muy grato recorrer su mercado, con muchas cosas típicas, sus calles, sus negocios. Pero especialmente el templo, que es de magnífica construcción y el parque que junto con el de Limón es de los mejores que hay. Los cerros de Rincón de Zaragoza, donde está ubicada la planta de filtros de la cañería, tiene estupendas vistas panorámicas, tanto del Valle Central como de la Vertiente del Pacífico.

“JUANO”, HOMBRE DE COSTUMBRES

Uno de los personajes más conocidos en la ciudad de Palmares es el famoso folklorista Juan Rafael Sandoval “Juano”, quien ha compuesto muchas canciones de corte costumbrista para Costa Rica.

Nació en Barranca hace 29 años y desde pequeño tuvo afición por la música, razón por la cual a los nueve años, con mucho esfuerzo, compró una guitarra. En ella ha compuesto muchas y muy gustadas canciones.

  Juan Rafael sufrió a los nueve años de edad una enfermedad que lo dejó ciego y se mantuvo así hasta cumplir los 19 años, cuando de milagro volvió a ver la luz del día.

  A Juan Rafael le gusta cantar las canciones de corte humorístico, sin embargo, canta también música típica y tangos.

Hoy día es una de las personas más queridas en la localidad y en las noches se le escucha llevándole serenatas a las mujeres más bonitas de Palmares. También hace presentaciones en otras comunidades del país, con mucho éxito.

DIVISIÓN TERRITORIAL ADMINISTRATIVA

Creación y procedencia



DIAGRAMA DE LOCALIZACION

Cantón de Palmares fue creado en Ley No. 68, del 30 de julio de1888. En esa oportunidad no se fijaron los distritos del  nuevo cantón.         

Palmares procede del cantón de Alajuela, establecido este último en Ley No.36 del 7 de diciembre de 1848.

ASPECTOS FÍSICOS

Geología

El cantón de Palmares está constituido geológicamente por materiales de los períodos Terciario y Cuaternario, siendo las rocas volcánicas del Terciario las que predominan en la región.

Del período Terciario se encuentran rocas de origen volcánico y sedimentario. Las volcánicas de la época Plioceno, están agrupadas bajo el nombre de grupo Aguacate, el cual está compuesto principalmente por coladas de andesita y basalto, aglomerados, brechas y tobas, que constituyen la mayor superficie del cantón; ubicado entre el cerro San Isidro y los montes del Aguacate y de este último hasta el sector sureste de villa Zaragoza.  Las rocas sedimentarias que corresponden a la época Plioceno Pleistoceno, están representadas por material Lacustre; situados al norte y este de villa Buenos Aires, próximo al límite con el cantón de Naranjo.

Entre los materiales del período Cuaternario, se hallan rocas de origen volcánico, de la época Holoceno, correspondiente a materiales Volcánicos, tales como lavas, tobas y piroclastos;  situados en el sector comprendido por las villas Buenos Aires y Zaragoza y los poblados Rincón de Zaragoza y Rincón de Salas.

Geomorfología

El cantón de Palmares forma parte de la unidad geomórfica de origen volcánico, la cual se divide en dos subunidades, denominadas Volcán Poás y Cerros y Valles del Aguacate.

La subunidad Volcán Poás, se ubica al norte del cantón, a partir del poblado Rincón de Zaragoza; en ella se encuentra ciudad de Palmares. Esta subunidad corresponde al macizo del mismo nombre, el más grande del país; presenta laderas con todo tipo de pendiente. En esta subunidad se encuentran todo tipo de rocas volcánicas, principalmente de composición andesítica. Su forma se debe a la actividad volcánica que ha sostenido por varias centurias, donde la erosión lo afecta en determinados lugares, pero su forma actual es exclusivamente el resultado del cúmulo de diferentes coladas lávicas y de piroclastos.

La subunidad Cerros y Valles del Aguacate, se localiza al sur de la villa Rincón de Zaragoza. Esta subunidad presenta un relieve que está caracterizado por valles de laderas con muy fuerte pendiente y en algunos sitios escarpadas. Las divisorias suelen ser angostas. En ocasiones el espacio interfluvial es ancho entre dos ríos principales, pero con un relieve demasiado ondulado, debido a la presencia de anchos valles de pequeñas quebradas. La presencia de muchas colinas de forma cónica sugiere la existencia de viejos conos volcánicos. La subunidad está compuesta principalmente de rocas del tipo de las andesitas y basalto andesita. Se encuentran también lavas, piroclastos, aglomerados y corrientes de lodo, brecha e ignimbritas. Posteriormente a las rocas volcánicas ocurrió la intrusión de rocas de composición ácido y neutro ácido. Asociado a ella se efectuó una mineralización de algunas zonas, dando origen a las vetas auríferas de la región. La acción hidrotermal, coalinizante y silicíficante produjo la descomposición y transformación de algunas rocas ya existentes. Esta subunidad es de origen volcánico, pero la erosión ha tomado parte en el modelado de algunas de sus formas.

Altitudes

Las elevaciones en metros sobre el nivel medio del mar, del centro urbano de los distritos del cantón son las siguientes: Ciudad Palmares 1.017, Villa Zaragoza 1.010, Villa Buenos Aires 1.012, Villa Santiago 1.080, Villa Candelaria 1040, Villa Esquipulas 1.005, y Villa Granja 1.030.

Hidrografía

El sistema fluvial del cantón de Palmares, corresponde a la vertiente del Pacífico, el cual pertenece a la cuenca del río Grande de Tárcoles.

El área es drenada por las quebradas Grande, Mora, Azul y Fierro; la primera nace de las Quebradas El Alto, Santiago, Burrogres y Tirrá; las cuales se originan en el cantón y se unen al río Grande. Presentan un rumbo de suroeste a noreste. El río Grande es límite con el cantón de Naranjo.